Cuerpo Sujeto

Para evitar la caída del cuerpo, los músculos se contraen y relajan, actúan como respuesta a la fuerza presente en nuestro organismo y fuera de él. Esto significa que la tensión y relajación de los músculos del cuerpo actúan como reflejos o actos voluntarios, es decir, para rescatar al individuo de una caída inesperada o cuando el individuo está consciente de no querer caer. Sin embargo, hay que tener presente que nuestros músculos están preparados para responder nuestras órdenes, el individuo puede decidir cuándo tener un equilibrio estable o inestable. Se dice que el equilibrio se logra, o bien, que es estable, cuando el peso del cuerpo del individuo se encuentra en el centro de la base que lo soporta, cuando el cuerpo se aleja del centro de esta, se encuentra en equilibrio inestable, por lo que el individuo debe buscar inmediatamente un nuevo punto para evitar la caída. Es esta inestabilidad y estabilidad en el equilibrio lo que produce el movimiento y algunas de las variables que producen mayor o menor movimiento son la ausencia de visión, la disminución o vacilación de la base de apoyo.

El individuo es un ser que se encuentra en constante movimiento, por lo que le es imprescindible tener una base de apoyo estable en donde encuentre un equilibrio para evitar la caída.

Esta base de apoyo suele ser un círculo o institución social, de la que el individuo puede volverse dependiente evitando así la sensación de caída.

En estos casos el equilibrio se vuelve indiferente, estático, el cuerpo no necesita desplazarse ya que siente seguridad de estar en donde se encuentra, claro, esto hasta que algún factor provoca inestabilidad en esa base de apoyo del individuo y este busca un nuevo punto para evitar la caída, un ciclo basado en la subsistencia, en la conservación del individuo.

¿Pero qué ocurre cuando el individuo, situado en una base de apoyo estable, busca movimiento y se aleja cada vez más de esa base de apoyo estable, acercándose continuamente al borde de un precipicio al que en cualquier momento estará dispuesto a caer? Incluso para él, en donde la base de apoyo es él mismo, se sabe, que tras la caída habrá que volver a si mismo.

Por más que el individuo se aleje voluntaria o involuntariamente de esa base de apoyo estable, siempre terminará buscando una nueva, es la condena de un ser destinado a coexistir.

*Esta obra fue acreedora a Mención Honorífica en la 4• edición del Concurso 
Nacional de Videoarte "Visiones del Arte" del Museo Universitario Arte 
Contemporáneo. Noviembre, 2014.
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