Paisajes alfanuméricos

Jodi, acrónimo compuesto por el nombre de los artistas Joan Heemskerk y Dirk Paesmans de Holanda y Bélgica respectivamente, es un colectivo de arte digital fundado por ambos artistas con bagage hacker, tras haber pasado dos años en San José, California, cerca de las compañías Netscape y Apple. (2006:50) Su primera página online fue publicada en el año de 1993 bajo el dominio wwwwwwwww.jodi.org; en donde a base de lenguaje HTML y ASCII lograron programar un sitio con acceso a “residuos digitales”, tales como fragmentos de imágenes pixeladas, texto parpadeante, animaciones dañadas(2006:50) y demás texto alfanumérico. Este proyecto de net.art buscaba experimentar inicialmente con el lenguaje de programación, pues los artistas se interesaban en deconstruir este lenguaje a las estructuras más básicas para reconstruirlo nuevamente con la intención de alterarlo. Conforme fue avanzando el proyecto, se estableció el eslogan “We love your computer”, y valiéndonse de su experiencia como hackers, el sitio web extraía datos (IP) del espectador que accedía a la página (1997) y a partir de estos generaba una simulación de error, logrando un ambiente del todo desconcertante para cada espectador que accedía a esta.

Un panorama del net.art

El arte se ha transformado conforme han ido cambiando algunos conceptos como el de tiempo, el de espacio y el de realidad, su representación estética ha mostrado un cambio notorio a partir de las vanguardias históricas a principios del siglo XX, las nuevas propuestas de significación y representación se han ido acentuado en las últimas décadas. El arte digital que surge a finales de los setentas(1998:13) es el resultado del impacto que tuvo la revolución tecnológica y la manera en cómo ha sido digerida socialmente. Dentro de estas prácticas artísticas encontramos el net.art que José Luis Brea define como “sólo aquél tan específicamente producido para darse en la red que cualquier presencia suya en otro contexto de recepción se evidenciaría absurda, cuando no impensable”(2002:7), inmersos en este fenómeno el colectivo Jodi ahondó hasta llegar a reflexionar sobre el lenguaje de programación, tomando en cuenta que “la tecnología es un lenguaje emergente”(2002:18) formado por complejos procesos para lograr una estructura este duo se encargó de estudiarlo para poder sublimarlo en una obra artística basada en una estética del proceso más que del objeto.

La estética del proceso para Jodi

Un documento HTML está conformado por un código alfanumérico; este código responde al servidor mediante la comunicación HTTP. Jodi manipula estos códigos dentro de los documentos HTML que presentan on-line, o bien, en su página wwwwwwwww.jodi.org, provocando confusión en el espectador que se encuentra de golpe con una pantalla repleta de lenguaje desordenado simulando un error en la navegación. Los artistas consiguen generar no sólo una “estética del error”, sino también, a través de ésta, una relación entre el sujeto frente a la pantalla y la interfaz. Para utilizar el término correcto que describa a este sujeto es necesario conocer la diferencia entre espectador y usuario, pues mientras el espectador “resulta a primera vista algo estático y pasivo”, el usuario “maneja algo que ya se le ha dado como cerrado y completo”; así pues, el término que mejor podría funcionar para describir “la relación de retroalimentación en la que el sujeto modifica, opera y actúa sobre la herramienta”, que en este caso es el sitio web wwwwwwwww.jodi.org, sería: Interactor.(2008)

El interactor actúa con el vínculo, así pues éste al encontrarse frente al caos de una página que existe como error, completa la interacción según la decisión que tome dentro del sitio, en donde los códigos se convierten en links y esos a su vez en nuevas ventanas que introducen a gráficos ilegibles.

Entonces, la apariencia estética de este sitio web parte de un error codificado creado por los artistas, quienes se centran en la desnaturalización del lenguaje informático y utilizan como recurso artístico el error simulado mejor conocido como glitch.

El colectivo Jodi es considerado como uno de los pioneros del net.art debido a que sus primeros proyectos surgieron en los periodos de las prácticas artísticas posmediales y de la cultura digital, sin embargo existe otro criterio para considerar a Jodi como uno de los artistas más importantes del arte digital pues pertenecen a lo que Lialina llamó “la época heroica del net.art”; periodo en el que el “movimiento” artístico cumplía una misión de comunicación libre, desjerarquizada y autónoma, en sus principios el arte por medio del Internet parecía hacer realidad esta utopía; sin embargo, para 1999 el proceso de comercialización del net.art marca el fin a este periodo.(2002:25) El fin del periodo no marcó el fin para el colectivo; el trabajo de Jodi, que evidentemente estuvo influenciado desde sus inicios por campos como el de la fotografía e informática, se sirvió también de los bastos conocimientos que tenían acerca de programación y ambos artistas quisieron manifestar en su obra un hacktivismo utilizando como recurso principal de protesta los errores de programación. Para Brea, el hacktivismo “comienza por minúsculas intervenciones sobre páginas web pertenecientes a instituciones o grandes corporaciones multinacionales, alterando su código HTML para insertar mensajes políticamente comprometidos”(2002:), y a pesar de que Jodi.org no se ha enfocado en crear intervenciones escandalosas en páginas del gobierno o institituciones multinacionales, su hacktivismo se basa en la relación mensaje-máquina-interactor; un ejemplo de esto es como a través de códigos fuente, pusieron a disposición del interactor un diagrama de cómo realizar una bomba de hidrógeno, este diagrama incluso “estalla” cada vez que se accede al sitio. “Como hackers, nos introducimos dentro de los ordenadores de la gente. Y nos sentimos muy honrados de estar dentro del ordenador de alguien. Estás muy cerca de la gente cuando te encuentras en su escritorio. Pienso que el ordenador es una manera de introducirse en la mente de alguien.”(1997:), dice Dirk Paesmans en una entrevista realizada en el encuentro Hacking in Progress en Holanda.

La importancia de este colectivo radica básicamente en que son considerados los pioneros del net.art; además de que han participado en los encuentros y exposiciones de arte contemporáneo más importantes del mundo, una de sus presentaciones más relevantes ha sido en Documenta 1997. También ha recibido el reconocimiento de críticos e historiadores de arte, debido al trato del lenguaje informático y al análisis formal y narrativa de este.

Rachel Green, en su publicación Una historia del Arte de Internet, menciona que la relevancia de los proyectos de Jodi radica en la oportunidad que ofrece al invitado de interactuar con el sitio pues su funcionalidad se basa en incitar a ese invitado en navegar por el sitio explorando lo que existe detrás de lo que la pantalla deja ver normalmente.(2000:162) Para Mark Tribe y Reene Janna, jodi.org “cambió la concepción que mucha gente tenía de Internet y demostró que no era un simple medio para la transmisión de información sino que también podría ser conducto de expresión artística.”(2006:6) Otros críticos e historiadores retoman a Jodi cuando se habla de los inicios del arte interactivo en línea, consideran que el colectivo fue pieza clave para el desarrollo de la historia del net.art debido al trato de la narrativa y a los procesos formales del lenguaje informativo; incluso han servido como inspiración para artistas en diversas partes del mundo.

A pesar de que la propuesta de jodi.org ha estado vigente en la red desde su surgimiento y ha tenido alcances que han servido para que el colectivo incursione en otro tipo de proyectos como en la manipulación de videojuegos o la presentación de conferencias en donde con manifiestos se ha reflexionado sobre las cuestiones del arte en internet, también cuenta con límites que es importante tomar en cuenta; el tiempo es uno de ellos, ya que la idea del net.art se va transformando y van surgiendo artistas que tratan la narrativa desde otro punto de vista, además de que cada navegador web presenta sus propios límites que encierran tanto al interactor como el artista en un espacio de herramientas en donde la respuesta que se puede obtener del sistema es una y única.

Bibliografía:

Brea, José Luis, La Era Postmedia, acción comunicativa, practicas (post)artísticas y dispositivos neomediales, Editorial Centro de Arte de Salamanca, Salamnca, 2002. <http://www.laerapostmedia.net/#>  (12 de febrero de 2012)

Tribe, Mark y Renna Janna, “JODI- wwwwwwwww.jodi.org”, Arte y nuevas tecnologías, Taschen, Trad. Pablo Álvarez Ellacuría, Alemania, 2006, p. 50- 52

Zappet, Adriana, Arte Digital, CONACULTA, México, 1998, 36 pp.

Baumgaertel,Tilman, Interview with Jodi “We love your computer”, DOCUMENTA, 1997, <http://www.internet.com.uy/vibri/artefactos/jodi/jodi.htm&gt;, (16 de febrero de 2012)

Paesmans, Dirk y Joan Heemskerk, Jodi o jodi.org, <www.jodi.org> (16 de febrero de 2012)

Agra, Rocío, “net.art: Jodi. Estética y cibernética”, Artes y medios audiovisuales: un estado de situación II. Las prácticas mediáticas pre digitales y post analógicas, Buenos Aires, Aurelia Rivera, Nueva Librería, 2008. Disponible online en: http://maestriadicom.org/articulos/net-art-jodi-estetica-y-cibernetica/

Greene, Rachel, Web Work a History of Internet Art, ARTFORUM International n°9, Mayo, 2000.

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